Cambiar la bañera por un plato de ducha es cada vez más habitual: se gana espacio, se limpia mejor y se entra sin salvar el borde. Aquí tienes la guía del cambio y los tres puntos que lo deciden —la medida real del hueco, la cota del desagüe y el material del plato—, más la lista del material que entra en juego.

¿Qué hay que medir antes de comprar nada?
Los baños casi nunca son rectángulos perfectos. Un hueco que sobre el plano mide 170 × 70 cm puede tener 169 cm arriba y 171 cm abajo, y ese centímetro es la diferencia entre un plato que entra y uno que devuelves. Mide siempre:
- El largo, en tres puntos: al fondo, a media altura del hueco y en el borde exterior. Quédate con el más corto.
- El ancho, en dos puntos: uno en cada extremo.
- La altura libre y la cota del desagüe: a qué altura sale la derivación respecto al suelo terminado, y por dónde va la bajante.
Mide sobre el suelo terminado, no sobre el forjado ni sobre la capa de mortero. Y ojo con el azulejo: si vas a mantener el revestimiento existente, el hueco útil es el que dejan las paredes ya azulejadas, no el tabique desnudo.
Las bañeras habituales en vivienda española son de 170 × 70, 170 × 75, 160 × 70, 150 × 70, 140 × 70 y 120 × 70 cm. Los platos de ducha se fabrican en anchos de 70, 75, 80 y 90 cm y largos que van de 70 hasta más de 180 cm, así que en la mayoría de casos hay una medida de catálogo que encaja sin recortar. Cuando no la hay, el material del plato decide si se puede ajustar.
¿Cambio simple o reforma? Esto lo decide todo lo demás
Casi todo el que llega a esta pregunta está en uno de dos sitios, y no necesitan el mismo material ni de lejos.
- El cambio simple. Quitar la bañera, colocar un plato prefabricado y cerrar. Suele venir de una necesidad concreta —alguien de la casa que ya no puede entrar en la bañera— y se resuelve sin picar pared. Es el caso más frecuente con diferencia.
- La reforma. Ya que se abre el baño, se rehace: revestimiento, sanitarios y a veces la instalación. Aquí caben soluciones que en el cambio simple no existen, como el plato de obra, la grifería empotrada o una impermeabilización de sistema.
Todo lo que viene a partir de aquí va separado por esos dos casos, porque comprar material del uno estando en el otro es la forma más rápida de gastar de más o de quedarse corto. Y si no sabes en cuál estás, la pregunta que lo resuelve es una: ¿vas a picar pared?
¿Qué tipo de plato de ducha elegir?
Cuatro familias, y no todas valen para los dos casos.
| Tipo de plato | ¿En qué caso? | A favor | En contra |
|---|---|---|---|
| Resina con carga mineral | Cambio simple y reforma | Ligero, cálido al pisarlo, recortable en la mayoría de modelos, texturas antideslizantes y gama amplia de color; reparable | Se puede marcar y rayar; los tonos extremos piden más mantenimiento |
| Cerámica | Cambio simple y reforma | Muy duro, estable en color, el más fácil de limpiar; el clásico que no falla | No se recorta, así que solo medidas de catálogo; los modelos con faldón son más altos y exigen más cota para el sifón |
| De obra | Solo reforma | Medida y forma totalmente libres, se reviste con el mismo material del baño y da continuidad total; resuelve huecos imposibles | Depende por completo de una impermeabilización bien hecha y de mano cualificada; rectificar implica volver a romper |
| Acrílico | Cambio simple | El más ligero y el más económico; cálido al tacto | El menos rígido de los cuatro: necesita apoyo plano y continuo o el bastidor del fabricante para no flexar al pisarlo |
Sobre el antideslizante, solicita información a tu comercial. Y ten en cuenta que un acabado con más agarre suele retener más suciedad: es un intercambio, no una mejora gratis. Si en casa hay personas mayores, consulta sobre productos de seguridad en el baño, porque una barra muchas veces es la solución adecuada.
¿Por qué el desagüe decide más que el plato?
Aquí se cae la mitad de los cambios de bañera por ducha. La bañera tenía su desagüe en una zona hundida y con margen de altura. Los platos de resina y de cerámica se asientan casi a ras de suelo, y ahí está el problema: dejan muy poca altura por debajo para alojar el sifón y, sobre todo, para que la derivación mantenga pendiente hasta la bajante.
Si la pendiente no da, las salidas son tres, y ninguna es indolora: subir el plato con un faldón o un recrecido, aceptar un escalón, o meter una bomba de evacuación. Antes de comprar el plato, que tu fontanero compruebe la cota real de la derivación y el diámetro; la evacuación de aguas residuales en vivienda está regulada por el CTE DB-HS 5 y el diámetro y la pendiente no son a gusto de nadie.
En el cambio simple no tienes que elegir desagüe. El plato prefabricado —resina, cerámica o acrílico— viene con su propia válvula, habitualmente de salida oculta, y el fontanero la conecta a la derivación que ya existe. Lo único que hay que comprobar antes de comprar es que el conjunto quepa en la altura disponible.

En la reforma con plato de obra, sí. Un plato construido en el sitio no lleva válvula incluida: el desagüe es un sumidero que se elige aparte, y ahí están los sumideros, botes sifónicos y válvulas de Jimten. El dato que decide no es el diámetro, sino la altura total del conjunto, porque es la que tiene que caber bajo el plato sin comerse la pendiente.
De ahí sale una regla que ahorra disgustos: el desagüe se elige al mismo tiempo que el plato, no después. Un plato asentado casi a ras de suelo con un sifón que no cabe debajo es el motivo más habitual de tener que levantar lo recién hecho.
¿Hace falta impermeabilizar si el plato ya es estanco?
Depende del caso, y es donde más material se compra de más por un lado y de menos por el otro.
Cambio simple: sellar, no impermeabilizar. Si no picas pared y asientas un plato prefabricado sobre el soporte existente, no necesitas un sistema de impermeabilización ni láminas. Lo que necesitas es que el plato apoye plano y que el encuentro con la pared quede correctamente sellado con producto de zona húmeda. Para eso, los adhesivos y sellados de Mapei son la recomendación. Y sí, esto significa que el material de Schlüter aquí no te hace falta: no lo compres.
Reforma: sistema completo. Si se pica pared y se rehace la zona de ducha, la impermeabilización deja de ser un cordón de sellado y pasa a ser un sistema. Ahí entra la lámina KERDI de Schlüter, que se pega con el propio adhesivo cementoso y admite alicatar encima sin esperar curados intermedios, con su banda de sellado y sus esquinas preformadas para los encuentros; y el KERDI-BOARD como panel portante impermeable, tanto para rehacer el soporte como para resolver una hornacina en la zona de ducha. Los productos de sellado de Mapei siguen siendo la recomendación en los encuentros.
Con una u otra, lo que no es opcional es el refuerzo de todos los encuentros suelo-pared y de las esquinas verticales antes de colocar el azulejo: es exactamente por donde entra el agua.
Y no confundas impermeabilizar con sellar. La silicona de la junta perimetral es la última barrera, no la primera, y es consumible: se cambia cada pocos años. Tienes siliconas, masillas y selladores con formulación específica para zonas húmedas.

¿Qué material entra en juego?
Dos listas, una por caso. Las superficies salen del propio hueco; la cantidad final de cada producto la cierra quien coloca.
Cambio simple
- Plato prefabricado de resina, cerámica o acrílico, con su válvula incluida, en la medida del hueco
- Sifón compatible, con la altura del conjunto comprobada
- Sellador de zona húmeda para el encuentro plato-pared
- Azulejo solo para la franja que tapaba la bañera, si mantienes el revestimiento
- Adhesivo y material de rejuntado para esa franja
- Perfil de remate para el canto superior de la franja
- Mampara
Reforma
- Plato de obra, de resina o de cerámica
- Sumidero y bote sifónico, si el plato es de obra
- Sistema de impermeabilización: lámina, banda de sellado y esquinas preformadas, más panel portante impermeable si hay que rehacer soporte o hacer hornacina
- Sellados de zona húmeda para los encuentros
- Adhesivo cementoso deformable y rejuntado para toda la zona: el consumible de puesta en obra está en colocación y acabado de cerámica
- Mortero para el recrecido o la nivelación del soporte, en cementos, morteros y yesos
- Perfilería de remate y juntas de dilatación
- Grifería, empotrada o externa, decidida antes de cerrar la pared
- Mampara
- Sacos de escombro
Un dato para dimensionar la retirada: una bañera acrílica pesa del orden de 15-25 kg y una de acero esmaltado de 25-40 kg; una de fundición pasa fácilmente de los 100 kg y muchas veces hay que romperla en el sitio.
Si te decides por un plato de obra revestido con formatos grandes, cuenta con doble encolado y con manipular las piezas entre dos personas. Y en el sistema de nivelación Delta de Rubi tienes por qué el resalte entre piezas se controla mientras se coloca y no después.
¿Qué mampara pide ese hueco?
La medición la dejamos en manos de un profesional. Una mampara a medida mal medida no tiene arreglo, y el desplome de la pared no se aprecia a ojo. Si vas a poner una estándar, estas son las configuraciones habituales y a qué hueco responde cada una.
| Tipo de mampara | Cuándo encaja | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| Panel fijo (walk-in) | Platos largos, como el que deja el hueco de una bañera, con la ducha contra dos paredes | Nada que mover ni que se descuelgue, y la más fácil de limpiar; a cambio salpica por el hueco de paso |
| Corredera de dos o tres hojas | La solución natural para el hueco de una bañera de 170, tanto en rincón como en nicho | No necesita espacio libre por delante; la abertura útil es la mitad del frente y las guías piden limpieza |
| Abatible | Platos cortos o cuadrados, cuando hay sitio para que la hoja abra hacia fuera | El mejor cierre y la más cómoda de limpiar, pero ocupa baño al abrir |
| Plegable | Baños de paso estrechos, donde una hoja entera no puede girar | Resuelve el paso a cambio de más perfil a la vista y menos sensación de rigidez |
| Angular | Platos en esquina con dos lados abiertos, no encajados en el hueco de la bañera | Son dos frentes que sellar en lugar de uno |
Puedes consultar las distintas mamparas que trabajamos de Duscholux, Profiltek y Spazia con nuestros comerciales de tienda, en cualquiera de los puntos de venta.
¿Grifería empotrada o vista?
En el cambio simple, externa. No es una preferencia: la empotrada exige abrir el tabique para alojar el cuerpo, y si no vas a picar pared, queda descartada. Una columna o un monomando con barra resuelven el cambio sin tocar la obra.
En la reforma, la que prefieras. Y si te gusta la empotrada, la decisión tiene fecha de caducidad: el cuerpo se monta antes de impermeabilizar y alicatar, así que se decide al principio o ya no se decide.
Sobre la termostática, la ventaja es real —temperatura estable cuando alguien abre otro grifo, y tope de seguridad frente a quemaduras— y es especialmente sensata con niños. Pero necesita una presión mínima de funcionamiento que declara cada fabricante; si tu vivienda va justa de presión, o está en una planta alta con la instalación antigua, confírmalo antes de comprar en lugar de descubrirlo después. Lo mismo con el rociador de techo: con presión escasa decepciona, y ahí un monomando con buena teleducha rinde más. En grifería de baño tienes las dos familias, de Grohe a Gessi o Treemme.
¿En qué orden se hace y en qué orden se compra?
- Medir el hueco y comprobar la cota y el diámetro de la derivación.
- Decidir si es cambio simple o reforma. De esa respuesta sale todo lo demás.
- Decidir plato, desagüe y tipo de grifería. Va primero porque condiciona el resto.
- Desmontar bañera y faldón, y retirar escombro.
- Fontanería: derivación, sifón o sumidero y, si es empotrada, el cuerpo de la grifería.
- Impermeabilizar con refuerzo en los encuentros, respetando los tiempos de curado de la ficha (reforma).
- Recrecido o nivelación del soporte si hace falta.
- Colocar el plato, o construirlo y revestirlo si es de obra.
- Azulejo, perfilería de remate y rejuntado.
- Mampara y sellado perimetral.
- Esperar el curado que indique cada ficha antes de usar la ducha. La silicona y el rejuntado tienen su tiempo y no se acelera.
Y si aprovechas para cambiar más cosas, hazlo ahora y no en dos fases: cambiar el inodoro, el mueble de baño o el revestimiento con el baño ya abierto cuesta mucho menos esfuerzo que volver a abrirlo. Cuando esté terminado, hay que quitar el velo de cemento y sellar lo poroso: para el velo lo habitual es un desincrustante ácido como el Deterdek Pro de FILA.

¿Cuándo no compensa cambiar la bañera?
No siempre compensa, y decirlo es más útil que venderte el plato:
- Si usas la bañera. Con niños pequeños, o si te bañas de verdad, quitarla es una pérdida de uso que después se echa en falta. Hay bañeras de 140 y 120 cm que caben donde no cabía la de 170.
- Si la evacuación no da pendiente para un plato a ras de suelo. Antes de acabar con un escalón o con una bomba, un plato de cerámica con faldón es una solución más honesta y da menos problemas.
- Si el único motivo es el azulejo. Cuando no encuentras el mismo revestimiento para la franja, a veces se resuelve mejor con una franja de otro material bien remetida con perfil que retejando el baño completo.
- Si tienes dos baños, no los iguales. Si puedes dejar una ducha en uno y una bañera en el otro, es lo que recomendamos: cubre cualquier necesidad que aparezca a lo largo de los años, desde bañar a un niño hasta entrar sin salvar un borde. Convertir los dos en ducha es cerrarse una puerta a cambio de nada.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cambiar la bañera por una ducha sin obra?
Es exactamente el cambio simple: plato prefabricado sobre el soporte existente, sin picar pared. Pero siempre hay que intervenir en el desagüe, y esa parte no es «sin obra». Además el plato gana altura respecto al suelo, lo que puede dejar un pequeño escalón. No aceptes esa promesa sin que alguien vea el desagüe.
¿Puedo recortar el plato de ducha?
Los de resina con carga mineral suelen admitir recorte, con un mínimo que indica cada fabricante. Los de cerámica no se recortan. Y el de obra no lo necesita, porque se construye a la medida del hueco. Confírmalo en la ficha antes de comprar.
¿Qué medidas llevo al almacén?
Largo en tres puntos, ancho en dos, altura del desagüe respecto al suelo terminado y una foto del hueco con la bañera aún puesta. Con eso se puede cerrar plato y desagüe en una sola visita.
¿Hace falta impermeabilizar toda la pared del baño?
En una reforma, la zona de ducha y su entorno inmediato, con refuerzo en todos los encuentros; el resto del baño no está sometido a agua a presión. En un cambio simple sin picar pared no hay que impermeabilizar: hay que sellar bien el encuentro del plato con la pared.
¿Me buscáis a alguien que lo instale?
En Valencia, podemos facilitarte el contacto de empresas de reforma que se abastecen habitualmente en nuestros almacenes. Son clientes nuestros, no colaboradores ni personal propio: no trabajan para Amado Salvador y no asumimos responsabilidad sobre sus presupuestos, plazos ni ejecución. La contratación es directa entre tú y el profesional.
Fuera de Valencia: servimos material a toda la península, pero no disponemos de red de instaladores ni conocemos a los profesionales de tu zona, por lo que no hacemos recomendaciones que no podamos respaldar.
¿Cuánto tarda en poder usarse la ducha?
Depende de los tiempos de curado del sellado, el adhesivo y el rejuntado, que marca la ficha técnica de cada producto y no se pueden acortar. Los plazos de ejecución los fija el profesional que haga el trabajo.
Escríbenos a web@amadosalvador.es o llámanos al +34 662 50 83 62.
Amado Salvador es distribuidor de material: no ejecutamos obra ni disponemos de instaladores propios, por lo que no presupuestamos ni intervenimos en el coste de ejecución, que fija libremente el profesional que realice el trabajo. Las indicaciones de esta guía son orientativas: verifica siempre las medidas de tu baño y los consumos y limitaciones que indique la ficha técnica de cada producto.